domingo, 15 de noviembre de 2015

Leche de almendras, avellanas o cualquier fruto seco


Hay muchas personas que han dejado de beber leche de vaca por intolerancia, porque les sienta mal o simplemente porque han decidido reducir la ingesta de productos lácteos, como es mi caso. Esta entrada del blog va dirigida a ellas. 

Hacer leche de cualquier fruto seco es muy sencillo, sólo basta tener un procesador medianamente potente y un colador de tela (o un trozo de tela fina limpia). A continuación os explico cómo hacerla, veréis qué fácil.

Ingredientes (3/4 litro aprox.):


  • 1 taza de almendras (o el fruto seco deseado) crudas sin piel. 

Preparación:


Poner a remojo los frutos secos seleccionados (en la nevera mínimo 8 horas).

Desechar el agua de remojo y procesar las almendras coladas junto con 3 tazas de agua a potencia máxima durante 3 minutos. La consistencia que queda puedes observarla en la siguiente foto, que la muestro para enseñaros el tipo de colador que uso (si decidís comprarlo que no sea demasiado pequeño):



Verter la mezcla sobre el colador (o una tela limpia que haga las veces de colador) dispuesto sobre un cuenco profundo.



El líquido resultante del colado es finalmente la leche. En el colador o tela quedará una pasta blanquecina que recomiendo estrujéis bien a modo de ordeño, así extraeréis más cantidad de leche, que caerá sobre el cuenco que tendréis debajo.



Si preferís obtener una leche más dulce podéis añadir 2-3 dátiles también previamente en remojo y deshuesados o 2-3 cucharaditas de azúcar integral o 1 cucharada de miel pura o canela a las almendras antes de batirlas

Y con estos sencillos pasos ya tienes lista una leche de almendras natural y sin aditivos. Ahora id a leed los ingredientes de vuestra leche de fruto seco habitual, ¿es sólo el fruto seco en cuestión? Además del ahorro que supone...

Yo en esta ocasión la hice de avellanas que queda exquisita. 




Se conserva en frío, preferiblemente en un envase de cristal. Suele durar unos 5-6 días en la nevera. Si la notáis agria es porque se ha estropeado. 

El café cortado con esta leche es una delicia. También la uso para añadirle un poco a las tortitas o crepes o para hacer un super-batido con plátano, chocolate e hielo (si lo quiero fresquito).

Y ahora, ¿os apetece un vaso de leche de avellanas fresquita con un par de tortitas de avena?....





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